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La Coctelera

Escrita

Espacio para el análisis y la discusión sobre el periodismo. [Kapuscinski: La dimensión humanística del periodismo consiste en tratar de hacer el mundo más comprensible; si nos comprendemos somos menos enemigos y estamos más cerca el uno del otro]

Categoría: Periodismo

7 Junio 2007

entrevista, un juego peligroso

Trapos sucios. David Lodge. Anagrama

[reseña de Margarita Ruiz Temprano]

"- Lo admito. Una entrevista no es un registro exacto de la realidad. Es una selección. Una interpretación.

- Es un juego.

- ¿Un juego?

-Un juego de dos jugadores. La pregunta es: ¿cuáles son las reglas y cómo se gana. O se pierde, como puede ocurrir."

Trapos Sucios trata sobre la realidad del mundo periodístico actual. A través de las acciones y las palabras de los personajes (Adrian, novelista, Eleanor, su esposa, Sam, guionista de televisión y Fanny Tarrant, periodista sensacionalista), David Lodge hace un preciso retrato de la sociedad de la información en la que vivimos, una sociedad donde parece que lo que existe es únicamente aquello de lo que informan los medios de comunicación.

Sam ha sido entrevistado por Fanny Tarrant, la cual ha manipulado de forma retorcida la conversación que mantuvieron y la ha convertido en una bomba destructiva antes de publicarla. Él está furioso y decide darle un escarmiento a la periodista. Para ello visita a su viejo amigo, Adrian, antiguo novelista de éxito, y le insta a aceptar una entrevista con Fanny Tarrant para después publicar un artículo satírico sobre ella.

El lector percibe que la realidad está en alguna parte, pero la avalancha informativa, la ambición de las personas y el sensacionalismo la cubren con un espeso manto. Dentro de esta niebla amarilla, los medios de comunicación crean una pseudo-realidad que la audiencia llega a tomar como verdadera. Los periodistas, encarnados en el personaje de Fanny Tarrant, manipulan la información y la audiencia (poniendo a Eleanor como ejemplo) cree a pies juntillas lo que dicen los medios sólo por el hecho de que son los que publican las noticias. Lodge describe un mundo donde las personas que trabajan para los medios se creen los dueños de la realidad, llegando a afirmar que lo que escriben ES la vida real. Pero la manipulación es un arma de doble filo, que puede seducir en un principio pero que siempre volverá como un boomerang para desacreditar a aquél que la usó. Así, la realidad siempre es más fuerte, y los personajes terminan siendo conscientes de ello al darse cuenta que viven un simulacro, un mundo destructivo de manipulación y amarillismo incontrolado.

La obra de Lodge deja claro que la verdad, tanto en la vida como en el periodismo, debe situarse por encima de toda ambición.

Coda: El Canal 4 británico emitió esta semana un documental con imágenes inéditas del accidente de tráfico en el que murió Ladi Di. Según la crónica escrita por el corresponsal de La Vanguardia en Londres, Rafael Ramos, el documental, que muestra la agonía de la princesa atrapada en el coche, "desmonta de una vez por todas las teorías de que los paparazzi contribuyeron decisivamente al accidente con su persecución por las calles de París e incluso obstaculizaron la llegada de las ambulancias y la atención médica a las víctimas. En realidad nunca se acercaron a menos de 600 metros".

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16 Mayo 2007

Vida y ficción

La loca de la casa, de Rosa Montero

[Una reseña de Luis Francisco Castillo]

La loca de la casa es un libro inclasificable, imposible de encuadrar dentro de una categoría o de un género literario en concreto, ya que el relato es en cierto modo un magma literario, una autobiografía, un ensayo, e incluso podemos rastrear rasgos novelescos, porque la ficción no es ajena a esta obra.



El título del relato hace referencia a una cita de Santa Teresa, que afirmaba que “la imaginación es la loca de la casa”; de aquí se sigue que el epicentro temático del libro es la imaginación y la creación artística. Montero –que al principio de la obra afirma que ordena sus recuerdos como un cómputo de novios y de libros- aborda de manera muy personal los entresijos de la creación literaria, las locuras, las pasiones, las fantasías y los miedos que acosan al escritor; y todo esto empedrado con divagaciones sobre su experiencia personal y con ejemplos de escritores muy conocidos. Rosa Montero afirma, por ejemplo, que el escritor es más sensible al paso del tiempo y de la muerte que cualquier otra persona, y que precisamente por eso escribe: para intentar detener de alguna manera lo efímero del momento.



La autora divaga asimismo sobre los entresijos de la literatura y del periodismo, y afirma que se siente más cercana a la literatura, ya que ésta le brinda otros mundos. Digamos que el periodismo está siempre con los pies en el suelo, y que a Montero le gusta volar. Por otra parte, las biografías ajenas que aparecen en la novela son de lo más curiosas y esclarecedoras; así, nos enteramos de que Goethe se dejó la dignidad por ascender en la escala social y formar parte de una corte de chichinabo (en este apartado hay también un recadito para García Márquez y su simpatía hacia Castro), o de que Truman Capote, autor del mítico reportaje novelado A sangre fría, se emborrachó de éxito y terminó escribiendo unos relatos horrorosos. En fin, digamos que los escritores tienen sus luces y sus sombras, sus aspiraciones y sus pasiones, como todo el mundo.

Esta célebre escritora y periodista ha publicado en diversos medios de comunicación, y desde 1976 trabaja en exclusiva para El País. En 1980 ganó el Premio Nacional de Periodismo para Reportajes y Artículos Literarios, y ha escrito novelas (Te trataré como a una reina, Amado amo, El corazón del tártaro, entre otras), y libros periodísticos. Éste quizás sea el relato más autobiográfico de su carrera literaria, ya que cuenta algunos de sus recuerdos más secretos. Así, por ejemplo, nos enteramos de que en cierta ocasión Montero se identificó con una enana de circo alemana, de las salidas con su amiga Pilar Miró, del estilo hippie que adoptó durante el franquismo, o de que en cierta ocasión mantuvo un extravagante y casi ridículo idilio con un célebre actor de Hollywood, al que denomina M. No obstante, Montero dice que en este relato no todo lo que afecta a su vida es documentalmente verificable, ya que “toda biografía es ficcional y toda ficción autobiográfica”. Por tanto, no nos podemos fiar de todo lo que Montero dice de sí misma. Se trata de una autobiografía novelada, y como tal, resulta difícil separar la realidad de la ficción y la fantasía.


Textos de Rosa Montero

Un fragmento de su libro de reportajes Estampas bostonianas y otros viajes, del que ella dice lo siguiente: "Hay reportajes sobre los esquimales, China, Alaska, Irak antes de la guerra con Irán, los campamentos sarahuis, Australia.. . De lo más variado. No los he arreglado: cada uno está escrito en una época y en un contexto histórico que los determina, y he escrito una introducción a cada uno de ellos, contando cómo lo hice y qué pasó después".

Y una entrevista muy interesante que comienza con la pregunta ¿por qué escribe y para qué?

Tags: ficcion, escribir

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21 Marzo 2007

Noticias gruesas

El Libro de Estilo de El País establece la siguiente norma para la redacción de noticias:

“El periodista transmite a los lectores noticias comprobadas, y se abstiene de incluir en ellas sus opiniones personales”.

En la información que comentamos, presentada con el formato de noticia y publicada en El País el 15 de marzo pasado, se trata de contar al lector lo que ocurrió en la presentación del libro Qué piensan los neocon españoles en un acto presidido por José María Aznar.

En el segundo párrafo el periodista hace una valoración general del acto señalando que poco a poco se fue alejando del análisis intelectual “para dar entrada a las palabras más gruesas”. Gruesas es un adjetivo con una importante carga peyorativa. El periodista interpreta lo que se dijo en el acto y lo califica de grueso. Según la RAE, "Dicho del entendimiento: Oscuro, confuso y poco agudo (...)" y también "fuerte, duro, pesado", "trazo ancho o muy entintado".

En el tercer párrafo del cuerpo se cita textualmente las declaraciones de uno de losparticipantes en el acto, José María Marco, a quien se presenta no como profesor, intelectual o analista político, sino como “calificado de analista político”. ¿Qué significa eso? ¿Está insinuando el periodista que no lo es? El lector que no sepa quién es Marco seguirá sin saberlo puesto que la información incumple aquí otra norma del Libro de Estilo de El País, la que dice que

“el estilo de redacción debe ser claro, conciso, preciso, fluido y fácilmente comprensible”.

En el cuarto párrafo el periodista ya va lanzado: “Con estos teloneros, el discurso de Aznar sonó casi moderado”. Se utiliza un sustantivo procedente del campo semántico del espectáculo para definir a los participantes de un acto político de ideas.

A continuación, como señala el alumno Alberto Frutos en su análisis, el periodista añade una coletilla, que no aporta nada a la noticia, a la cita en la que Aznar dice que nunca fue trotskista o maoísta: “Sí lo fueron alguno de sus ministros, como Josep Piqué”.

El quinto párrafo sigue en ese tono de ambigüedad e insinuaciones: “Aznar no aludió a cuáles fueron sus orígenes ideológicos, pero sus resonancias podían vislumbrarse en algunos pasajes de su discurso, como cuando habló de la necesidad de revivir Occidente” o criticó el relativismo y la pérdida de valores morales.


Incluso en el caso de que este texto no fuera una noticia sino una crónica sería igualmente rechazable porque, como dice el Libro de Estilo de El País,

“el autor debe explicar y razonar las interpretaciones que exprese, y construir su texto de modo que la información prime sobre la interpretación. No es tolerable, en cambio, la coletilla que refleja opiniones personales o hipótesis aventuradas”.

La ideología, las antipatías personales y los prejuicios han distorsionado la visión del periodista, que ha sido incapaz, o ni siquiera lo ha intentado, de superar esos condicionantes. El resultado es un relato que, aunque recoja citas textuales y datos ciertos, es poco transparente y, por lo tanto, poco creíble. Leyendo este tipo noticias el lector no puede dejar de sentirse despreciado y humillado. Porque así es como uno se siente cuando lo tratan sin respeto y como si fuera tonto.

Así lo han visto la mayoría de los alumnos y esta es una muestra:

Miriam Cánovas: “’Palabras gruesas’ es un juicio de valor que debe quedar en manos del lector”.

Rocío González: “El periodista ha dejado que sus vagas interpretaciones se mezclen con lo que corresponde a la información”.

Alberto Espinosa: “La noticia está redactada en un tono completamente partidista (…) Alude a que Aznar tiene como orígenes ideológicos pasajes históricos con relación con la extrema derecha, cuando el ex presidente no lo dice en ningún momento de manera explícita”.

Adrián Bonache denuncia el tono despreciativo hacia Aznar que desprende la noticia tanto en el texto como en la fotografía: “El autor de esta noticia no ha sabido alejarse de ella a la hora de contarla. Se ha implicado en ella de forma subjetiva, lanzando acusaciones que no tienen cabida en una noticia”.

Anna Poltorak lo dice con pocas, pero suficientes, palabras: “Falta claridad en el contexto”.

Teniendo en cuenta que es precisamente el contexto lo que debe dar sentido a los hechos, si es confuso la noticia será incomprensible, y, en el peor de los casos, si es malintencionado la noticia habrá dejado de ser noticia para convertirse en propaganda.

A la tradicional clasificación entre noticias duras y blandas se puede añadir un nuevo tipo: las noticias gruesas. Abultadas con adjetivos, prejuicios, propaganda y malas intenciones.

Tags: objetividad

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14 Marzo 2007

Cruzar fronteras

Foto AP

Ramón Lobo escribió el 23 de abril de 2005 un perfil de Kapuscinski que ha sido rescatado ahora por la revista Etcétera como homenaje al reportero polaco fallecido el pasado 23 de enero.

En su perfil, el reportero de El País, autor del recomendable libro El héroe inexistente, describe a un Kapuscinski con 74 años y todavía ganas de viajar y contar historias, y destaca algunos aspectos esenciales para comprender el trabajo el periodista polaco:

Sus dudas sobre la utilidad de las grabadoras en las entrevistas: "Mi experiencia es que en cuanto sacas la grabadora, el lenguaje se burocratiza, se transforma y surge el idioma oficial. Es como si el cerebro del entrevistado buscara la frase adecuada para ser inmortalizada en la cinta”.

El sentido de la vida como un permanente esfuerzo por cruzar fronteras: hacia el encuentro con el otro, hacia lo desconocido, en busca de respuestas. El lema de su vida sería la frase que le dijo a su redactora jefa cuando era joven: “Quiero cruzar la frontera".

Su admiración por Herodoto: "Era un hombre curioso que se hacía muchas preguntas, y por eso viajó por el mundo de su época en busca de respuestas. Siempre creí que los reporteros éramos los buscadores de contextos, de las causas que explican lo que sucede”.

Su fe en la capacidad del periodismo de promover el entendimiento del mundo, el conocimiento del otro y, por lo tanto, la paz y la libertad.

Tags: kapuscinski

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Sobre mí

Este es un blog colectivo. Los alumnos de la asignatura Comunicación e Información Escrita de 1º de Periodismo de la Universidad Católica de Murcia (UCAM), dirigidos por su profesor, Enrique Arroyas, escriben textos periodísticos y análisis sobre informaciones aparecidas en otros medios con el propósito de promover el intercambio de ideas y la discusión.

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